BUENOS AIRES.- La Justicia convirtió hoy en prisión preventiva la detención de seis de los siete arrestados por el crimen de la pequeña Candela Rodríguez, al dar por sentado que el secuestro y el asesinato de la nena se debió a un "ajuste de cuentas no convencional", impulsado por el último de los imputados para vengarse del padre de la chica.

En una resolución de más de cien fojas, el magistrado respaldó la hipótesis de la Fiscalía en donde se sostiene que Hugo Bermúdez habría sido el asesino de la nena. El juez coincidió en tildar como partícipes necesarios al resto de los imputados: Gladys Cabrera, Néstor Altamirano, Alberto Espíndola, Guillermo López y Fabián Gómez.

Mientras tanto, Héctor "Topo" Moreyra, señalado como el autor intelectual del secuestro y cuyo pedido de prisión preventiva todavía no se materializó, reclamó hoy ampliar su declaración indagatoria para intentar revertir la carga de pruebas en su contra. Su abogado defensor, Sergio Dutres, sostuvo que su asistido "en todo momento desconoce tener algún tipo de relación con Candela y con su mamá, pero sí aceptó que conocía al papá desde hace años".

Los hechos, según la Fiscalía
Para Tavolaro, Candela fue asesinada entre el 29 y el 30 de agosto de 2011 en una casa ubicada de Villa Tesei, propiedad de Cabrera, quien a su criterio habría actuado como "cuidadora" y la habría alimentado. Consideró que la niña estuvo también cautiva en la vivienda del carpintero Altamirano, quien habría oficiado de "cuidador" los primeros días.

De acuerdo al requerimiento de prisión preventiva, Candela no fue secuestrada, sino que salió por su voluntad de su casa de Coraceros 2552 el 22 de agosto a las 15.30 para encontrarse con amigas y en el camino un número superior a tres personas conocidas se la llevó mediante un engaño. Según la autopsia, la niña no fue atada en cautiverio ni tampoco fue abusada. El cuerpo de Candela fue hallado el 31 de agosto pasado desnudo en el interior de bolsas de residuos. (DyN-Télam)